Santiago Segura

La risa es salud

13/07/2022 · Por Roberto C. Rascón
SANTIAGO SEGURA, ACTOR DE CINE
Santiago Segura y Toni Acosta en una escena de 'Padre no hay más que uno 3'. © Sony Pictures

Santiago Segura parece tener un propósito en la vida, hacer reír a los españoles. Y empeñado en ello lleva desde 1998, cuando estrenó ‘Torrente, el brazo tonto de la ley’. Ahora aterriza en cines ‘Padre no hay más que uno 3’ y lo hace en un momento, tras unos años ‘enfermos’, en el que la gente necesita sanar alma y mente, y para ello nada mejor que la risa. Palabra del ‘doctor’ Segura.

La comedia es la mejor medicina. Así lo defiende Santiago Segura (Madrid, 1965), que incluso apremia, de forma jocosa, a la Seguridad Social a recetarla contra la depresión. Y es que el actor y director madrileño cree a pies juntillas en el poder de la risa, y si es dentro de una sala de cine, donde las carcajadas crecen y se multiplican, mejor. Su última píldora es Padre no hay más que uno 3 —estreno el 14 de julio—, una saga en la que comparte minutos en pantalla con sus hijas, Calma y Sirena, y que se ha convertido en un rotundo éxito de taquilla. Sobre ella, sin olvidarnos del personaje que le catapultó a la fama y del cual no descarta su regreso (Torrente), charlamos con él.

Padre no hay más uno, pero de momento llevas tres películas, ¿hasta dónde van a llegar las aventuras de la familia García?
Si por mí fuera hasta el infinito y más allá. Me encantaría hacer una especie de Boyhood [Richard Linklater, 2012] o Cuéntame cómo pasó [Miguel Ángel Bernardeau, 2001] de la época actual con una cita anual veraniega. Lo cierto es que el público es el que te ayuda a decidir estas cosas.

Javier García va camino de convertirse en un personaje tan icónico como José Luis Torrente, ¿interpretando a cuál disfrutas más?
Hacer un personaje tan excesivo y disparatado como Torrente es algo divertidísimo, pero lo de actuar con mis hijas reales y con mi familia postiza —Toni, Loles, Leo, Silvia y Carlitos, Luna y Martina— es una autentica gozada. Soy un tipo afortunado.

“Hay muchas cosas que nos separan de las generaciones anteriores y de las posteriores, pero la risa es la amalgama que puede unirlas”

¿Qué es más difícil: dirigir a Toni Acosta, Loles León o Leo Harlem, dirigirte a ti mismo o dirigir a tus hijas?
Lo más difícil es dirigirme a mí mismo, claramente. El resto son actores con una capacidad, una inteligencia y una vis cómica brutales. Facilitan la labor de cualquier director, por torpe que este sea.

Tendemos a minusvalorar las secuelas, quizás injustamente. ¿Qué retos te planteas a la hora de abordar una?
La secuela tiene una gran ventaja, que cuenta con el interés de un número de espectadores que ya disfrutaron de las anteriores, y un inconveniente, las expectativas que tienen esos espectadores y que no puedes defraudar. Siempre digo que de una secuela la gente espera lo mismo, pero diferente. Si es demasiado igual, les parece ya visto, y si te despegas en exceso, echan de menos lo que les gustaba de las anteriores. Desde luego no son sencillas de hacer, aunque a priori (y desde fuera) pueda parecerlo.

¿El éxito de la saga Padre no hay más que uno se explica por su capacidad para reunir a diversas generaciones en una época en la que las diferencias entre ellas parecen cada vez más grandes?
Esas diferencias o barreras siempre han estado ahí. Los Beatles eran unos melenudos ruidosos y Elvis alguien con el demonio en el cuerpo (en la pelvis, concretamente). Hay muchas cosas que nos separan de las generaciones anteriores y también de las posteriores, pero la risa es la amalgama que puede unirlas. El padre que interpreto es un tipo que no ha escuchado nunca a Bad Bunny y eso puede hacer gracia a los padres, que se identifican con Javier, y a los hijos, que se ríen pensando: mira, otro que no se entera, ¡como mi padre!

Las familias están llenas de dramas cotidianos, pero con humor se confrontan, se sobrellevan y se superan. ¿La comedia libera?
No solo libera, sino que es sanadora. Durante la anterior película sugerí que recetasen estas comedias familiares contra la depresión y para mejorar el sistema inmunológico. Por desgracia, la Seguridad Social aún no se ha hecho eco de mis sabios consejos [risas].

¿Cuánto talento hay que tener para hacer reír?
Creo que con 300 gramos, más o menos, ya se podría sacar alguna risilla por ahí.

Y ¿qué significa esa palabra para ti, cómo la definirías?
Cuando me hacen preguntas complejas, yo remito a la RAE, que son los que llevan estos temas… [risas]. La habilidad de hacer fácil lo que para otros es imposible podría ser una definición de talento. A mí el talento me electriza, me sorprende, me admira y me enamora.

“La habilidad de hacer fácil lo que para otros es imposible podría ser una definición de talento. A mí el talento me sorprende y me enamora”

Santiago Segura y “taquillazo” se han convertido en sinónimos, ¿las expectativas que generan tus películas suponen una presión?
Tengo más presión que un submarino ruso, que no sé cuánta aguantará… Pero yo más, seguro. Llevo tres años seguidos dirigiendo la película española más taquillera del año. No es que me sienta el Nadal del cine, porque Nadal es un fuera de serie, pero presión te aseguro que tengo un rato.

Tras la pandemia, el cine en salas no pasa por su mejor momento, ¿cómo convencerías a un espectador para que no dejara pasar la oportunidad?
Le diría que confiase en mí, que saldrá del cine fresquito, con una sonrisa en la cara y más feliz que cuando entró. Si ha visto las anteriores, esta le va a encantar. Y si no las ha visto, este es un gran momento para empezar y compartir lo que ha gustado hasta ahora a más de dos millones de espectadores.

Porque no es lo mismo reírte rodeado de personas que hacerlo solo en casa, ¿no?
Absolutamente. La comedia creo que, junto al terror, es uno de los géneros que más se beneficia de la comunión con otras personas en una sala oscura. Esos sustos y, sobre todo, esas risas crecen y se multiplican cuando se comparten.

“La comedia se beneficia de la comunión con otras personas en una sala oscura. Las risas se multiplican cuando se comparten”

Y, como amante del cine, ¿qué siente Santiago Segura cuando las luces se apagan y las imágenes inundan la pantalla?
Es indescriptible. Son tantas las películas, tantas las emociones, tantos los años disfrutando del cine... Esos cines de verano al aire libre con mis padres, esos programas dobles en los cines de barrio, esos maratones en los cinestudios, esos estrenos en la Gran Vía, esos actores a los que llegas a querer como si los conocieses… Me parece increíble formar ahora parte de todo eso, aunque sea un poquito.

La pandemia ha condicionado nuestras vidas en los últimos años y el rodaje de Padre no hay más que uno 3 no se libró. De hecho, Antonio Resines tuvo que ser sustituido por Carlos Iglesias. ¿Fue una decisión dura?
Durísima, sobre todo porque Antonio no es solo un actor, es un amigo, que es más importante. Afortunadamente, cuando entró en la UCI pude hablar con él para preguntarle si le esperábamos y me dio su bendición para sustituirle. Justo al día siguiente le intubaron.

Y ya que hemos mencionado antes a Torrente, ¿volveremos a verle en pantalla?
Para desgracia de sus detractores y algarabía de su puñado de incondicionales, tengo que decir que no tengo la certeza, pero muy probablemente... Si me siguen pidiendo la próxima de Torrente con la insistencia que lo están haciendo, al final tendré que hacerla.