La Bañeza

Un gran museo al aire libre
27/08/2019 · Por Iñigo Esteban
LA BAÑEZA ART AERO RAP
La artista Raquel Rodrigo, conocida como Arquicostura, realizó el mural más grande de la historia del festival con este retrato masculino de punto de cruz. © Art Aero Rap

La localidad leonesa de La Bañeza lucha contra el éxodo a las grandes ciudades a golpe de ‘street art’: cada mes de agosto, sus fachadas sirven de lienzo a artistas de todo el mundo en el marco del festival Art Aero Rap. Hormigón y ladrillo se han convertido, un año más, en una gran explosión de talento y color.

¿Azul Mediterráneo? ¿Doradas puestas de sol frente al Atlántico? ¿Verdes prados del norte? Nuestra geografía ofrece colores para todos los gustos vacacionales, pero quienes visitan La Bañeza, en León, pueden disfrutar de todos ellos, y a gran escala. Sobre todo, si lo hacen en agosto, coincidiendo con sus fiestas populares.

Este año, entre los días 15 y 18 de agosto, la VII Edición del Festival Internacional de arte Urbano Art Aero Rap ha congregado a miles de visitantes en torno a las obras de algunos de los artistas callejeros de mayor prestigio internacional. En concreto, más de 40 nombres que han sumado un total de 50 obras a los 200 murales que ya lucen las fachadas de esta localidad convirtiéndola en un auténtico museo al aire libre.

Acompañados de actuaciones musicales y otra clase eventos, la edición de este año ha contado con la participación de artistas procedentes de más de 10 países (Uruguay, Holanda o Brasil, entre otros). Una simple muestra de la creciente relevancia que está adquiriendo el festival: uno de los murales que se pintaron en la edición pasada fue declarado como uno de los más impactantes del mundo, según la galería Street Art USA. Sus autores, el conocido dúo uruguayo Colectivo Licuado, tampoco quisieron perderse esta nueva edición y, al igual que otros nombres conocidos como Dinho Bento, Sabek o los españoles Chisme Criu y El Rojo, volvieron a colorear las paredes de La Bañeza. Mención especial merece el mural más grande hecho hasta la fecha en el festival, firmado por Raquel Rodrigo y que muestra un retrato de punto de cruz. Además, este mismo mural es ejemplo de la continua evolución del street art, donde ya se emplean diferentes técnicas a la hora de teñir muros y paredes. 

Este año se han sumado 50 obras a los 200 murales que ya lucen en las fachadas de esta localidad

Muchas de las obras, de carácter reivindicativo, sirven para ensalzar el lado artístico y cultural de la pintura urbana y, al igual que los propios pintores, la localidad enfatiza la importancia que pueden tener en un futuro globalizado las localidades pequeñas de muchas zonas rurales que se han ido despoblando. Es más, el Art Aero Rap desempeña también un papel “vecinal” o administrativo, puesto que los murales se realizan cada año en zonas del pueblo en las que hay que restaurar fachadas o paredes. Gracias a tanta “reforma” anual, La Bañeza es ya una de las localidades con más murales per cápita de España. Y no se puede asegurar que sea la que más, ya que lo que se conoce como rural art ha comenzado a invadir los muros de otros pueblos más pequeños, como Romangordo, Castrogonzalo o Fresnedillas.

De lo que no cabe duda es de que La Bañeza ha vuelto a convertirse, por unos días, en la capital del arte urbano al aire libre. Y es que, ¿hay talento graffitero que pueda resistirse a una fachada limpia pidiendo acción?

Un arte abierto a la improvisación

En esta ocasión, la anécdota del festival la protagonizaron los artistas brasileños Toy y Omik, quienes aprovecharon todo lo que el entorno de La Bañeza les ofrecía, incluido un incidente en el que estuvo involucrado un vehículo. Durante una de las sesiones artísticas, el conductor del mismo, desoyendo las indicaciones de la administración, aparcó debajo de una las inmensas grúas sobre las que pintan los artistas. Al descender esta, el coche quedó aplastado: los graffiteros no dudaron en incluir esta escena en su mural, dejando constancia del suceso sobre una de las fachadas.