Paula Badosa

Bendita presión

14/01/2022 · Por Alfonso Lozano
La tenista española Paula Badosa.

La figura de Paula Badosa se erige, tras su excepcional final de temporada en 2021 y con permiso de Garbiñe Muguruza, en el referente que el tenis femenino español llevaba años anhelando —los tiempos de Arancha y Conchita se antojan lejanos—. No ha sido fácil para la tenista llegar hasta ahí y la presión que siente ahora, la de competir con las mejores jugadoras del mundo por los grandes títulos, es la que siempre quiso tener. Como ella misma reconoce: “¡Bendita presión!”.

Paula Badosa (Nueva York, 1997) apenas ha tenido tiempo de saborear su sensacional final de temporada, aquel que le situó entre las mejores tenistas mundo —finalizó el año como número ocho del ranking WTA—. De hecho, nos atiende en Marbella, entre duras sesiones de entrenamiento en el gimnasio y en las pistas rápidas del Club de Tenis Puente Romano, con la vista puesta en el primer grande del año, el Open de Australia [esta entrevista se publica a pocos días de su arranque].

El objetivo de Badosa, para el que se exprime en las instalaciones hasta hace poco dirigidas por el fallecido Manolo Santana, es extender su gran momento de forma. Y es que 2022 está llamado a ser el año de su consolidación en la élite de la mano de su juego agresivo y carismático. La tenista reconoce la presión, pero desde su privilegiada situación actual y cargada de ilusión la califica como “bendita”. Lo tiene todo para seguir creciendo y levantando trofeos.

Si tuvieras que elegir un título para la próxima temporada, ¿cuál sería?

[Contesta muy rápido] Roland Garros. Siempre he soñado con ganar un Grand Slam y al torneo parisino le tengo un cariño especial. Gané el Junior allí y por sus condiciones me siento muy cómoda. Al final, también es un torneo que tiene mucha tradición para el deporte español y que me haría muchísima ilusión ganar.

“Roland Garros tiene tradición para el deporte español y me haría muchísima ilusión ganarlo”

Como ella misma recuerda, Badosa ya ha saboreado las mieles del triunfo en tierras francesas. Allí, en 2015, conquistó el Roland Garros Junior. Fue su primer momento estelar sobre una pista y el que le convirtió en una de las grandes promesas del tenis mundial. Seis años después, aquella chica que creció admirando a Nadal y a Sharapova, levantó su primer Masters 1000 en Indian Wells. Palabras mayores. El título en tierras californianas fue el momento culminante de una temporada en sentido ascendente de la que, además de victorias y el mejor tenis de su carrera, extrajo múltiples aprendizajes.

¿Qué objetivo te marcas para 2022?

Seguir igual, en esta línea. Ahora estoy disfrutando cada día de jugar al tenis. Obviamente, espero seguir mejorando en todos los aspectos porque si lo hago al final el ranking va a ser una consecuencia de eso. Por pedir, pediría continuar ganando torneos como Indian Wells y ojalá un Grand Slam. Y en eso voy a estar: en la lucha por ganar los grandes torneos.

¿A tu tenis le queda algún aspecto por mejorar?

En 2021 he dado pasos muy grandes, tanto mental como físicamente. Mi tenis ha crecido, pero creo que tengo margen de mejora en todo. Eso es positivo, significa que aún puedo dar grandes pasos hacia delante.

“Tengo margen de mejora en todo y eso es positivo, significa que aún puedo dar grandes pasos hacia delante”

¿Cómo definirías tu estilo de juego?

Pienso que soy una persona valiente y me gusta jugar de manera agresiva. Si tuviera que decirte una palabra en concreto, sería explosiva: mi juego es muy dinámico, me gusta tener el control y llevar la iniciativa del punto. A su vez, tengo mucho carácter y creo que eso también lo transmito en la pista.

Ahora que todo te va tan bien, ¿notas más o menos presión?

Siempre hay presión, pero hay muchos estilos de presión y justamente la que voy a vivir ahora es diferente. Es la que siempre he querido tener: la de estar con las mejores del mundo y luchar por ganar los grandes torneos. ¡Bendito problema! Estoy donde quiero estar y estoy agradecida de tener esta presión.

“Definiría mi juego como explosivo, me gusta tener el control y llevar la iniciativa del punto”

Badosa vivió durante los últimos meses de 2021 su mejor momento profesional, pero su carrera no siempre siguió una línea ascendente desde aquella victoria en París en 2015. Hasta esta última temporada, los altibajos caracterizaban su rendimiento, hasta el punto de que hace solo tres años llegó a plantearse abandonar la raqueta. Por tanto, la jugadora ha conocido el lado menos brillante del deporte de élite y eso también le ha servido para crecer a nivel personal. Es, de hecho, una de las deportistas que más y mejor ha hablado sobre salud mental.

¿Cómo influye en tu rendimiento la estabilidad a nivel anímico?

Lo es todo. Más aún en un deporte individual tan mental como el tenis. La parte mental es prioritaria y hay veces que la dejamos un poco de lado. Por suerte, se está hablando cada vez más de ello y creo que es importante normalizarlo porque influye muchísimo en el deporte.

“Ahora tengo la presión que siempre quise: la de estar con las mejores del mundo y luchar por ganar los grandes torneos”

¿Cómo se consigue esa estabilidad?

A base de experiencias, pasando por muchos procesos y siendo consciente de todo lo vivido. Hay que coger todos los momentos, buenos y malos, para extraer la parte positiva. Esto me ha ayudado a ser más fuerte ahora mismo y a aprender a gestionarlo todo.

¿Eres feliz jugando al tenis?

Sí, llevo tiempo diciéndolo. Quizás ahora es más fácil decirlo porque estoy cumpliendo mis objetivos y disfrutando en la pista, pero llevaba ya tiempo siendo feliz fuera de ella y eso también lo transmites dentro. Estoy intentando disfrutar del camino, de cada día, sea un entrenamiento, un partido o un torneo. Intento disfrutar de esos pequeños detalles: creo que ahí está la clave.