Amaral

La gente primero
09/09/2019 · Por Fruela Zubizarreta
AMARAL SALTO AL COLOR
Eva Amaral, de 46 años, y Juan Aguirre, de 54, o cómo madurar estupendamente entre grandes canciones. © Javier Soto Azpitarte

Se conocieron cuando eran dos adolescentes inquietos en la Zaragoza de 1992. Veintisiete años después de sumarse a la euforia contagiosa de aquella época en España, Eva y Juan, Amaral, siguen formando la pareja de hecho más estable de nuestra música. Hoy presentan nuevo disco, 'Salto al color', y siguen ofreciendo lo que siempre nos han regalado: coherencia, calidad y amor por la vida.

Las entrevistas telefónicas son un mal menor, un número dos en nuestra escala de preferencias a la hora de conocer a un artista. Sin duda, el cara a cara es el objetivo prioritario, y el “ya te responden por mail” el gran horror, solo comparable al último día de vacaciones. Intuimos a Juan Aguirre (San Sebastián, 1965) y a Eva Amaral (Zaragoza, 1973) especialmente contentos y animados al otro lado de la línea. Para empezar, comparten con nosotros un detalle que nos alegra el arranque: “Es la primera vez que concedemos una entrevista de Salto al color (Sony Music)”, su octavo disco de estudio en el que nos sumergen en un efervescente mar de tonalidades sonoras y grandes letras.

¿Existe algún tipo de reparto de roles en el equilibrio interno de Amaral?
Juan Aguirre: Siempre hemos sido una banda atípica, un hombre y una mujer intercambiándose los papeles. No tenemos roles asignados, los dos hacemos de todo porque nos gusta ser un proyecto abierto.
Eva Amaral: Siempre estamos probando instrumentos nuevos que, tarde o temprano, acaban en algún disco. Juan no lleva estrictamente la parte musical y yo no soy solo la voz de Amaral.

¿Qué nuevos caminos habéis emprendido en Salto al color?
Eva Amaral: Nos hemos adentrado en unas bases rítmicas más bailables, más físicas. El común denominador de todas nuestras canciones es que merezcan ser grabadas, deben ser las mejores y no damos por terminado ningún disco hasta que no es así.

Sorprende positivamente el camino electrónico que ahora emprendéis en temas como, por ejemplo, Juguetes rotos…
Juan Aguirre: Nos gusta, desde siempre, jugar con todo lo que la tecnología ofrece. No es la primera vez que hacemos música bailable, pero sí es verdad que, quizá, en este álbum tiene mayor protagonismo. Pero al final, todas nuestras canciones se pueden tocar con piano o guitarra acústica.

Otro rasgo de vuestra personalidad es que no hay tema de Amaral sin un mensaje. Últimamente se os ve preocupados con el tema del medio ambiente.
Eva Amaral: Casi siempre intentamos centrarnos en las relaciones entre las personas, en lo que nos afecta a cada uno en nuestro barrio o en nuestro pueblo. Nuestras canciones hablan de las pulsiones del ser humano. Obviamente, todo eso ocurre en un escenario que ha reflejar el tiempo que vivimos. En ese sentido, por ejemplo, con Mares igual que tú, single que sacamos como avance y que para nosotros era una canción de amor, hemos notado que se está percibiendo como un tema con mensaje ecológico. Y eso, aunque nos resulte curioso, también nos parece estupendo. La verdad es que la relación entre los hombres y el planeta es cada vez más preocupante. El rumbo que están tomando las cosas es desconcertante.

Como grupo que lleva muchos años en la carretera y que ha padecido la crisis de las discográficas, ¿sois de los que tenéis que dar muchos conciertos para sobrevivir?
Eva Amaral: Así es, pero me gustaría ser más amplio. Lo que hemos vivido es un periodo de transformación a nivel global al calor de la revolución digital. Esto ha afectado a muchos ámbitos, además de a la música, y lo podemos comprobar en las relaciones personales, el cine, la literatura… en todo. Por eso, en vez de usar la palabra crisis preferimos hablar de transformación. No creo que haya que juzgar nuestro tiempo como bueno o malo, simplemente es la época que nos ha tocado vivir.

Por cierto, Eva, cantas mejor que nunca. ¿Cómo lo haces?
Juan Aguirre: Esta la respondo yo. Todos los que rodeamos a Eva somos conscientes de que tiene una voz impresionante. El timbre es increíble, pero más alucinante aún es cómo expresa lo que está sintiendo. Su voz es inimitable.
Eva Amaral: Gracias. (Risas). Yo nunca pensé que podría llegar a cantar como lo hago ahora.  Al principio tocaba la batería y, poco a poco, me fui dando cuenta de que mi voz tenía posibilidades. En lo que siempre me he esforzado es en ponerme al servicio de las letras y las tonalidades.
Juan Aguirre: Perdón por decir esto, pero creo que tenemos algunas letras estupendas que quedan absolutamente eclipsadas por su voz.

¿A qué seréis siempre leales?
Juan Aguirre: A ver, creo que en música no hay que ser demasiado leal a nada porque eso te puede limitar. Siempre hay que intentar aprender ritmos nuevos, descubrir nuevas melodías, otros instrumentos…
Eva Amaral: Como Juan y Eva, intentamos ser leales a nuestra ciudad, a los amigos de siempre y a lo que para nosotros ha significado la música desde niños. Un método de expresión increíble que puede cambiar un estado de ánimo y transformar el mundo. Pero, por encima de todo, siempre pondremos a la gente.

¿Qué es lo mejor de tener un grupo de música?
Juan Aguirre: El viajar continuamente y conocer a gente distinta. Es como vivir muchas vidas en una sola. Estaremos eternamente agradecidos a la música por todo lo que nos ha regalado.