María Vicente

Preparada –y lista– para hacer historia

25/11/2019 · Por Iñigo Esteban
maria vicente atleta
Con la mayoría de edad recién cumplida, María Vicente aglutina ya 26 récords entre categorías juveniles y absolutas. © Sergio Mateo María

Tan solo tiene 18 años, pero su nombre copa titulares y portadas a la misma velocidad con la que cosecha plusmarcas y medallas, pulveriza récords y quema etapas de forma meteórica. Su objetivo: hacerse un hueco entre la élite del atletismo mundial.

Dicen que las prisas no son buenas, pero María Vicente (Hospitalet de Llobregat, Barcelona, 2001) parece empeñada en demostrar lo contrario. Abanderada española de la generación Z del deporte, la atleta se ha propuesto hacer historia al mismo ritmo vertiginoso con el que supera récords y plazos. A sus 18 años reconoce que su vida ha cambiado. “Por mi profesión he tenido que dejar de hacer las cosas típicas que hace cualquier otra una chica de mi edad, pero no lo veo como un sacrificio. Poder hacer lo que me gusta es todo un privilegio”, cuenta a Talento a bordo. Más que gusto podríamos decir que esta joven catalana siente pasión por lo que hace, puesto que no para de sumar plusmarcas sobre la arena, el tartán o cualquier otra superficie que le pongan por delante.

Para ser más concretos, María Vicente acumula un total de 26 récords, dos de ellos nacionales en categoría absoluta y otros dos registros mundiales sub-18. La culpable de meterle el gusanillo del atletismo fue su madre, confiesa María, que hoy es jueza y entrenadora de un deporte que practicó en el colegio, pero que comenzó a interesarle más cuando vio el gran potencial de su hija.

Siguiendo con la genealogía, es probable que su padre, cubano, sea el responsable del factor genético; o en otros términos, del talento innato que parecen poseer la mayoría de atletas nacidos en la isla. Desde Niurka Montalvo a Joan Lino, pasando por –más recientemente– Orlando Ortega. Sin embargo, María Vicente se muestra desarraigada de Cuba, de donde sí que destaca “el buen método de entrenamiento y la base”. Discrepa, en cambio, cuando le preguntamos si parte de su destreza física le llega “de serie”. “Para estar aquí se necesita tener sobre todo mucha fuerza mental, ya que cuando una prueba no sale bien, tienes que ir con todo a por la siguiente para recuperar los puntos perdidos. Eso y una gran fuerza de voluntad para entrenar y competir cuando las cosas se vuelven más difíciles”.

Es obvio que hay que nacer con unas cualidades óptimas para competir al más alto nivel en cualquier deporte. No lo niega la actual campeona absoluta de heptatlón y pentatlón de España. No obstante, se encarga de remarcar que “todo se puede entrenar y mejorar”, algo que parece tener grabado a fuego y que es básico en su fórmula para acaparar cada vez más éxitos y, por consiguiente, miradas y portadas. Y es que para María la presión también aumenta a idéntica velocidad con la que va haciéndose un nombre en el mundo del deporte, aunque ella no parezca inmutarse. “Lo llevo muy bien. Me gusta aprovechar lo que me ofrece la vida y tomármelo todo con positividad. Es lo que más fuerza me da para luchar por lo que quiero”, añade.

“Siempre hay que tener un sueño y Tokio 2020 es el mío”

La polifacética atleta también responde rapidísimamente, quizás traicionada por su lado soñador, cuando le preguntamos por un ídolo: Usain Bolt. Pero hay más. “También te diría Jorge Ureña, campeón de Europa en heptatlón en pista cubierta, porque no ha tenido las cosas fáciles y ha seguido luchando por cumplir sus sueños”, añade. Donde sí surge la duda es a la hora de elegir una prueba favorita de las siete en las que compite. Tras varios segundos de duda acompañados de un reflexivo “Mmm…”, reconoce que sus preferidas son “el salto de longitud (la que, a su juicio, mejor se le da) y el 200 metros, aunque las vallas también me gustan mucho”.

¿Y de cara al futuro? ¿Qué objetivos se marca María Vicente? La joven ‘destrozamarcas’ echa el freno y nos cuenta que va a comenzar sus estudios de Marketing y Comunicación Digital. “Aunque no voy a matricularme en todas las asignaturas para poder compaginar los estudios con el deporte”, dice. De nuevo, María visualiza el rojo del tartán y el marrón de la arena y su mente vuelve a acelerarse al imaginarse en el podio del próximo Campeonato del Mundo sub-20, donde, asegura “intentaré dar todo de mí para lograr las medallas”. ¿Su otro gran reto? “Conseguir la marca mínima para competir en los JJ. OO. de Tokio de 2020. Sé que va a ser muy complicado, pero siempre hay que tener un sueño y ese es el mío”, zanja.

Palmarés

María Vicente, con apenas 18 años, cuenta actualmente con cinco medallas de oro, tres de ellas en heptatlón (Campeona del Mundo y de Europa sub-18, donde además ostenta la mejor puntuación de una atleta española de la historia, y campeona de Europa sub-20) y dos en triple salto (oro en el Festival Olímpico de la Juventud Europea y campeona de Europa sub-18). Además, la aleta también tiene en su haber una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2018 de Buenos Aires y este año ha competido por primera vez en el Campeonato de Europa absoluto, logrando un meritorio noveno puesto. Éxitos que ha conseguido en apenas dos años, entre 2017 y 2019.